Ingredients
Equipment
Method
- Precalienta el horno a 180 °C. Engrasa ligeramente los moldes de magdalenas para evitar que la masa se pegue.
- Coloca en la licuadora los huevos, el aceite, la leche y la sal. Bate durante unos segundos hasta integrar completamente.
- Incorpora poco a poco el almidón dulce de yuca y licúa hasta obtener una masa líquida, homogénea y sin grumos. Si la licuadora se atasca, detenla y remueve con una espátula antes de continuar.
- Añade el parmesano y la mozzarella rallada. Bate brevemente o mezcla con una espátula para distribuir los quesos por toda la masa, sin licuar demasiado.
- Vierte la mezcla en los moldes de magdalenas, llenándolos aproximadamente hasta tres cuartas partes de su capacidad, ya que los panecitos crecerán durante el horneado.
- Hornea durante 20–30 minutos, hasta que los panecitos estén inflados y dorados por encima. El tiempo exacto dependerá del tamaño de los moldes y del horno.
- Espera unos minutos antes de desmoldar. Sirve los panecitos calientes para disfrutar de su exterior ligeramente crujiente y su interior tierno y lleno de queso.
Notes
Utiliza almidón dulce de yuca (polvilho doce), no almidón ácido, para conseguir la textura característica. Ralla los quesos finamente para integrarlos mejor y ajusta la sal según su intensidad. No llenes los moldes más de tres cuartas partes porque los panecitos crecen durante el horneado. Si la masa queda demasiado espesa, añade un poco más de leche. Engrasa bien los moldes o utiliza moldes de silicona. Hornea con el horno precalentado y sirve los panecitos calientes para disfrutar de su mejor textura. Puedes añadir orégano, tomillo, pimentón o chile en polvo, o sustituir parte del queso por cheddar, gouda o provolone. Para una versión más intensa, aumenta el parmesano a 80 g. En la Airfryer, prueba a 170 °C durante 12–15 minutos, vigilando la cocción. Se conservan 2–3 días en un recipiente hermético a temperatura ambiente. Para recuperar su textura, caliéntalos 3–4 minutos en el horno o la Airfryer a 160 °C. También puedes congelarlos crudos en los moldes y hornearlos directamente congelados, añadiendo unos 5 minutos al tiempo de cocción.
