Ingredients
Equipment
Method
- Precalienta el horno a 180 °C. Coloca la masa quebrada en un molde para tarta, acomodándola bien en la base y los bordes. Pínchala con un tenedor y hornéala durante 10 minutos para precocerla y dejarla ligeramente firme.
- Calienta la mantequilla o el aceite en una sartén. Añade la cebolla picada y cocina a fuego medio durante 5–7 minutos, hasta que esté tierna y transparente.
- Agrega el choclo cocido a la sartén y mezcla durante unos minutos. Condimenta con sal, pimienta y nuez moscada si la utilizas. Retira del fuego y deja entibiar.
- En un recipiente, bate los huevos con el queso crema y la crema de leche hasta conseguir una mezcla homogénea. Incorpora la mozzarella rallada y mezcla bien. Puedes utilizar varillas o un robot pâtissier para facilitar el proceso.
- Añade la preparación de choclo y cebolla a la mezcla de queso. Remueve hasta integrar todos los ingredientes.
- Vierte el relleno sobre la masa precocida y distribúyelo uniformemente. Espolvorea el queso rallado por encima para conseguir una superficie gratinada.
- Lleva la tarta al horno a 180 °C durante 25–30 minutos adicionales, hasta que el relleno esté firme y la superficie bien dorada.
- Retira del horno y deja reposar entre 10 y 15 minutos antes de cortar. Sirve tibia para disfrutar de su interior cremoso y del queso fundido.
Notes
Para 6-8 porciones. Precalienta el horno a 180 °C y precuece la masa durante 10 minutos para evitar que quede blanda o empapada. Si utilizas choclo en conserva o congelado, descongélalo si corresponde y escúrrelo bien. Cocina la cebolla hasta que esté tierna y transparente, sin dorarla demasiado. Deja entibiar la mezcla de choclo antes de incorporarla a los ingredientes cremosos. Deja reposar la tarta entre 10 y 15 minutos después del horneado para que el relleno se asiente. Se conserva de 2 a 3 días en el refrigerador.
