Ingredients
Equipment
Method
- Tritura las galletas hasta convertirlas en polvo fino. Añade la mantequilla derretida y mezcla hasta conseguir una textura arenosa. Vierte la mezcla en un molde desmontable de 20–22 cm de diámetro. Presiona bien con el dorso de una cuchara para formar una base uniforme. Refrigera durante 30 minutos.
- Si utilizas hojas de gelatina, colócalas en un recipiente con agua fría durante 5–10 minutos. Si utilizas gelatina en polvo, mézclala con 30 ml de agua fría y deja reposar unos minutos hasta que se hidrate.
- En un recipiente grande, bate el queso crema con los 150 g de dulce de leche, el azúcar glas y la vainilla hasta obtener una crema lisa y homogénea. Calienta suavemente la gelatina hidratada y escurrida hasta que se disuelva. Añade una pequeña cantidad de crema de queso, mezcla y después incorpora todo a la preparación principal.
- En otro recipiente bien frío, bate la nata hasta conseguir una textura firme pero cremosa. Incorpórala poco a poco a la mezcla de queso con una espátula, realizando movimientos envolventes para conservar una textura ligera y aireada.
- Saca la base de galletas del frigorífico. Vierte la crema de queso sobre ella y alisa bien la superficie. Refrigera durante al menos 4 horas, hasta que el relleno esté firme.
- Mezcla los 200 g de dulce de leche con las dos cucharadas de nata líquida. Calienta unos segundos en el microondas o a fuego muy bajo hasta conseguir una salsa suave y brillante. Deja templar y extiéndela generosamente sobre la tarta.
- Añade galletas trituradas alrededor de los bordes y realiza unas bonitas espirales o líneas de dulce de leche por encima.
- Vuelve a colocar la tarta en el frigorífico durante al menos 2 horas más. Desmolda cuidadosamente y corta las porciones con un cuchillo ligeramente caliente para conseguir cortes limpios.
Notes
Utiliza queso crema entero y nata bien fría para conseguir una textura rica y cremosa. Hidrata correctamente la gelatina antes de incorporarla a la crema de queso. Deja templar la cobertura de dulce de leche antes de extenderla para evitar que derrita el relleno. Para conseguir una consistencia firme y cortes limpios, prepara la tarta el día anterior si es posible. Puedes añadir una pizca de sal en escamas para aportar contraste al dulzor.
