Ingredients
Equipment
Method
- Tritura las galletas hasta obtener un polvo fino, utilizando un robot de cocina o una bolsa y un rodillo. Mézclalas con la mantequilla derretida hasta que queden bien impregnadas. Cubre el fondo de un molde rectangular con la mezcla y presiona bien con el dorso de una cuchara. Refrigera durante 20 minutos.
- En un bol grande, bate el queso crema con la leche condensada hasta obtener una crema suave y sin grumos. Añade la piña triturada y el coco rallado. Mezcla bien.
- Hidrata la gelatina neutra según las instrucciones del envase, normalmente con un poco de agua fría. Disuélvela después en el zumo de piña ligeramente tibio hasta que quede líquida y sin grumos. Agrégala a la mezcla de queso y piña, removiendo bien para integrarla.
- Monta la nata bien fría hasta que esté firme. Incorpórala suavemente a la mezcla con una espátula, realizando movimientos envolventes para mantener una textura aireada.
- Vierte la crema sobre la base de galletas y alisa la superficie. Refrigera durante al menos 4-6 horas, preferiblemente toda la noche, hasta que cuaje completamente.
- En una sartén, calienta el azúcar con las 2 cucharadas de agua a fuego medio hasta obtener un caramelo dorado. Añade la mantequilla y las rodajas de piña. Cocina unos minutos hasta que queden brillantes y ligeramente caramelizadas. Retira del fuego y deja enfriar.
- Coloca las rodajas de piña caramelizadas sobre la tarta ya cuajada, bien juntas para conseguir un acabado bonito. Distribuye el caramelo restante por encima. Desmolda con cuidado y sirve bien fría.
Notes
Escurre muy bien la piña en almíbar antes de triturarla para evitar que el relleno quede demasiado blando. Utiliza nata para montar bien fría y no hiervas el zumo de piña al disolver la gelatina. Refrigera la base durante 20 minutos y deja cuajar el relleno al menos 4-6 horas, preferiblemente toda la noche. Para facilitar el desmoldado, puedes forrar el molde rectangular con papel film o papel de horno. La tarta se conserva cubierta en la nevera durante 3-4 días. No se recomienda congelarla. Opcionalmente, puedes añadir 1-2 cucharadas de ron blanco, tostar ligeramente el coco o sustituir parte de la piña por mango.
